Nuestro equipo

Coni Farina
Mi despertar espiritual comenzó cuando tenía poco más de veinte años, mientras estudiaba Diseño de Interiores. La meditación budista, el estudio de las escrituras y el canto de mantras fueron las herramientas con las que inicié mi sadhana.
Fui deportista desde pequeña, pero el yoga no entró en mi vida hasta los 28 años. El Ashtanga Yoga me sacó de una gran crisis, me dio respuestas, un propósito y un objetivo claro.
Desde entonces, la práctica ha sido una constante en mi vida. Mudarme a España me permitió hacer hueco para este nuevo camino y empecé a dar clases.
En noviembre de 2022 dejé mi trabajo fijo y, por fin, me animé a seguir mi propósito o misión.
Mis clases suelen ser dinámicas; me gusta fomentar la conciencia del movimiento a través de secuencias en las que podamos ponernos a prueba y, al mismo tiempo, divertirnos. Tanto si eres principiante como avanzado, el yoga siempre se puede adaptar a tus necesidades y capacidades. ¡Solo tienes que demostrar de lo que eres capaz!
En cada clase en la que puedo servir de enlace con los demás, contribuyendo un poco a su despertar, siento paz, gratitud y felicidad.
Puedes ver más cosas mías en Instagram: @coni.farina
